POR UNA RENTA MINIMA UNIVERSAL Y NO MAS SUBSIDIOS

By juan david hurtado bedoya - junio 08, 2016

POR UNA RENTA MÍNIMA UNIVERSAL Y NO MAS SUBSIDIOS

A partir de la constitución política de 1991 Colombia incorpora programas de asistencia social buscando reducir la pobreza y hacer una redistribución equitativa del ingreso en su población; cada gobierno ha ido modificando la forma y los tipos de subsidios que se entregan a la población y se intenta mejorar el sistema de información para identificar a las Familias Potenciales Beneficiarias de Programas Sociales que se conoce como Sisbén que a la fecha se encuentra en su versión III. Sin embargo y a pesar de los controles y ajustes constantes en el sistema, este sigue permeado por corruptos que manipulan la información y ayudan a “meter” o a “calificar” mejor a las personas en este sistema generando que familias que no lo requieren reciban jugosos subsidios y beneficios. Dirigentes y líderes políticos
cuyos familiares aparecen allí, cuyos hijos acceden a becas universitarias por estar allí, personas con varias propiedades que viven de la renta y que reciben ayuda estatal, suplantación de residencias entre otros casos muy sonados son noticia en los medios frecuentemente. En fin, es un sistema público que como todo lo público de este país ha sido permeado por la politiquería al punto que en cada elección se repite la historia en la cual se hace matoneo al beneficiario para que vote por cierto candidato bajo la amenaza que de este no ganar se acaba el subsidio: una trapa más, no de la pobreza, sino de la ignorancia de los ciudadanos.     

El Subsidio es una prestación social pagadera en dinero, especie y servicios a los ciudadanos de medianos y menores ingresos, en proporción al número de personas a cargo y su objetivo fundamental consiste en el alivio de las cargas económicas que representan el sostenimiento de la familia como núcleo básico de la sociedad, es la definición textual que el gobierno da que de entrada tiene un grave problema que por años ha conllevado a que muchas familias aumenten la cantidad de hijos a fin de recibir más subsidio, caso denigrante y absurdo pero que es real, conocí un caso dramático: madre soltera, víctima de violencia y desplazada, 6 hijos todos de padre diferente, la razón que daba esta señora a tener tantos hijos y querer tener más es que le estaba generando muy buen subsidio cada hijo y que con esto no tenía que buscar empleo; otro ejemplo más de la trampa de la ignorancia, la pobreza y la pereza, si pereza y es que quien accede al subsidio ya se le hace mejor esperarlo que buscar empleo, pues el error más grande los subsidios en Colombia es que son indefinidos, deberían ser temporales para obligar a sus beneficiarios a luchar por sus miserables vidas y no quedarse esperando, en medio de su holgazanería a que papa estado solucione sus desgracias (No es el caso de todos, son solo algunos beneficiarios irresponsables).¿Será que se garantiza que estos subsidios finalmente cubren las necesidades básicas de las familias? o será, como casos que he conocido que ¿terminan invertidos en productos por catálogo para la belleza, rumba, licor y más holgazanería?. Deben existir estudios al respecto, seguramente, pero en una corta búsqueda en internet no los hallé.

Durante la segunda guerra mundial apareció el Plan Beveridge en el cual se hacía la creación del estado de bienestar moderno en Inglaterra en el que se planteó por primera vez el concepto de Renta Mínima Universal, garantizando un ingreso mínimo a todos los ciudadanos de manera independiente a su contribución al mercado laboral, una propuesta que muchos han calificado de socialista y comunista pero que para sorpresa de muchos ha sido revalidada y muy promocionada por neoliberales de la calidad de Piketty, Atkinson y Friedman. Para el caso de Colombia y teniendo en cuenta la malicia indígena que nos caracteriza y enorgullece habría que plantear variables de esta propuesta. Primero habría que revisar que tan universal alcanzaría a ser, pues nuestros recursos son escasos y no alcanzan para sostener a todos los ciudadanos, por tanto, tendría que seguir funcionando un sistema de clasificación y priorización de la población donde los ancianos y personas con limitaciones físicas y cognitivas tendrían prioridad. Segundo, la renta iría amarrada a que el ciudadano beneficiario entregue una contrapartida representada en trabajo en actividades de utilidad para la comunidad, por ejemplo, trabajo en cuadrillas públicas de recuperación y mantenimiento de áreas públicas, vías, servicio de controladores de tránsito, celaduría, mantenimiento de vías rurales, puntos de información, guardabosques y muchas otras actividades que las ciudades requieren y por las cuales se pagan grandes sumas de dinero o simplemente no se hacen. Mejor aún, podrían ser ubicados como apoyo en mano de obra en diferentes sectores productivos que requieren hoy también de subsidios para producir, el campo por ejemplo, que sirvan en épocas de cosechas en los cultivos de café, algodón, arroz y demás sectores que hoy reclaman ayuda del estado y donde es frecuente escuchar que no hay mano de obra para trabajar allí; lo anterior digo es mucho mejor, porque obliga a la persona a trabajar, a hacer algo por su renta y a no quedarse esperando a que el estado le dé una limosna de subsidio, ayuda a incentivar a estas personas a buscar empleos mejor pagos y con ello abre espacios para que más ciudadanos accedan a la renta, la cual se puede volver universal si la financiación de este programa se amarra no solo a los recursos económicos con que el estado hoy sostiene los subsidios sino también con la contribución de los empleados formales que de acuerdo a sus ingresos aportáramos a esta bolsa financiera, no generando un nuevo impuesto a los salarios, sino reformando el sistema de retención en la fuente para que más personas aportemos y para que esta retención se use exclusivamente en este propósito.


Dentro de los beneficios que se han atribuido al modelo de Renta Mínima Universal (RBU) el más representativo es que es un verdadero mecanismo de lucha contra la pobreza y en especial de redistribución equitativa del ingreso mucho más eficiente que los subsidios; genera libertad real al ciudadano beneficiario pues lo puede invertir o gastar en lo que desee y necesite y no está condicionado a un bien o servicio en especial como pasa con la mayoría de subsidios que hay en el país, generaría un consumo mayor en la economía y con ello su dinamización; en contra muchos economistas han manifestado que aumenta la inflación, por los mismos motivos que genera aumento de consumo pero que claramente no sería un nivel inflacionario que el sistema no pudiera controlar; Nadie volvería a aceptar trabajos mal remunerados, por el contrario y se convierte en ventaja ayudaría a acabar con la informalidad laboral y en especial con los abusos que se cometen al pagar bajos salarios. Queda abierto el debate, pues se aproxima un periodo de postconflicto en el cual muchos colombianos estarán vacantes, muchos de ellos intentaran ingresar al sistema de subsidios y seguir alimentando ese círculo vicioso del estado paternalista que terminamos pagando quienes si trabajamos y aportamos a la construcción de este país.  

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